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El arte Gótico.

El arte gótico es un estilo artístico que se desarrolló en Europa occidental durante los últimos cinco siglos de la Edad Media, desde mediados del siglo XII hasta el Renacimiento. Se trata de un amplio período artístico, que surge en Francia y se expande por a todo Occidente.

El arte gótico coincide en el tiempo con la plenitud y la caída de la Edad Media. Se suele indicar que frente al arte románico, el gótico coincide con el máximo desarrollo de la cultura urbana donde aparece la burguesía, las universidades y el florecimiento de las órdenes monásticas como el Cister y los mendicantes como franciscanos y dominicos, así como la acentuación de los conflictos y la disidencia y finalmente la Peste Negra y la Guerra de los Cien Años en un mundo tan cambiante que sólo puede entenderse en términos de un cambio fundamental que cubre la transición del feudalismo al capitalismo.

Frente a las pequeñas y oscuras iglesias rurales del románico, el gótico eleva prodigiosas catedrales llenas de luz, desarrolla una importante arquitectura civil e independiza a las otras artes plásticas (pintura y escultura) de su subordinación al soporte arquitectónico.

2.- El arte de la segunda mitad del siglo XX en México

EL ARTE DE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX EN MÉXICO

José Vasconcelos como Ministro de Educación, fomentó una producción artística con la que el pueblo se pudiera identificar.  Por instrucciones de Vasconcelos, Diego Rivera, fue comisionado para pintar gigantescos murales en la Escuela Nacional Preparatoria  y en la Secretaría de Educación Pública. Vasconcelos también reclutó a José Clemente Orozco, con una formación local, quien inspirado en las litografías de José Guadalupe Posada creo imponentes obras murales. Otro gran muralista fue David Alfaro Siqueiros quien utilizó técnicas menos convencionales, para producir obras alegóricas de un amplio proyecto social y polémico. Posteriormente los artistas mexicanos seguirían otras corrientes filosóficas y artísticas.

Entre 1939 y 1942 en México se volvía una tierra invadida de Artistas europeos tras su huida de la segunda guerra mundial. Entre los Artistas más destacados fueron: Remedios Varo, Leonora Carrington y Alice Rahon quienes no llegaron a América buscando ser reconocidas, ni tener fama, pues ya eran artistas reconocidas en Europa.

Para los artistas europeos fue una buena inspiración México en el que vivía artísticamente para encontrar sus nuevos trazos.

En la década de los 40 había tanta diversidad, influencia y polémica en el ambiente del arte, ya que todos querían el poder dentro del ámbito grafico y ninguno mostraba debilidad por dejarse invadir por otro así fuera mexicano o extranjero,

En 1944 Siqueiros publica en la revista “Hoy” un texto en defensa del Muralismo en el que se está acuñada la famosa frase: “No hay más ruta que la nuestra”  con esta frase trataba de dar mensaje social.

El Taller de Grafica Popular  fue un colectivo de artistas de impresión fundada en México  por Leopoldo Méndez, Pablo O’Higgins y Luis Arenal, decidieron apoyar e impulsar las causas populares mediante la producción de carteles y volantes. El Taller de Grafica Popular  surgió como una sección del Taller Escuela de Artes Plásticas de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios,  a la que sobrevivió después de la extinción de ésta en 1938.

En las estampas del Taller de nuevo cobró fuerza la intención didáctica, presente desde el siglo XVI en la imaginería evangelizadora, e incitados por la fuerza de la Revolución mexicana, apenas a 20 años de promulgada la Constitución de 1917 y en pleno fervor cardenista, los artistas pusieron sus afanes en un arte politizador, capaz de exaltar los valores nacionales, el indigenismo, la educación popular, el agrarismo, la gesta petrolera o la organización sindical.

En 1950 Rufino Tamayo regresa a México pintando murales con una visión opuesta al socialismo, es cuando se gesta el movimiento denominado ruptura. La Ruptura es un grupo de artistas que coinciden y unen sus ideas en el que el arte no figurativo o nacionalista tuviera un lugar privilegiado, tenían un gusto expresionista y no nacionalista, posteriormente en el 68 hubo un cambio de maduración artística debido al movimiento estudiantil  que daría una mejor fijación en sus ideas generales.

Las vanguardias artísticas han permeado en los artistas mexicanos quienes siguen los estilos que les son más afines por cuestiones ideológicas, culturales, económicas o políticas, después de la Segunda Guerra Mundial los movimientos internacionales también han sido retomados por los artistas mexicanos, ya no se habla de arte mexicano sino de las influencias que cada artista a recibido del exterior y lo que cada artista aporta a la globalización.

1.- El arte mexicano de los siglos XIX Y XX

A causa de la guerra de  independencia de México, todas las artes sufrieron un estancamiento, y no fue si no hasta 1847 cuando la academia de Bellas Artes de San Carlos, abrió nuevamente sus puertas, mostrando una apertura a las tendencias europeas a cargo del pintor Pelegrí Clavé de nacionalidad española, quien duró poco tiempo en la dirección de la Academia de San Carlos.

La pintura de este periodo se caracterizó por pertenecer al estilo costumbrista, los trabajos se apegaron más hacia el paisaje en el ambiente del siglo XIX. Marcada influencia del neoclasicismo europeo se dio en la construcción de iglesias, palacios y diversos edificios públicos. El arte a finales del siglo XIX y principios del siglo xx tuvo una marcada tendencia afrancesada y elitista en la pintura, la arquitectura y la escultura, que posteriormente desapareció con los movimientos populistas.

Al hablar del arte mexicano de los siglos XIX y principios del XX, es necesario mencionar  la Real Academia de San Carlos de las nobles artes, fundada el 25 de diciembre de 1783. Arquitectura, pintura y escultura fueron las materias que se impartieron. Como formadora, bajo unos criterios clásicos y severos, tuvo un rompimiento radical en la segunda década del siglo XX, cuando el arquitecto Antonio Rivas Mercado fue destituido como director luego de una huelga promovida por el artista Gerardo Murillo conocido mejor como Dr. Atl, quien estaba en contra de los modelos que obstaculizaban la enseñanza.

Fue precisamente la Academia de San Carlos quien trajo a los primeros maestros Europeos para formar a artistas mexicanos. En esa época la corriente que estaba de moda en Europa era el Neoclásico, y su influencia más marcada se dio en la arquitectura, con la construcción de iglesias, palacios y edificios públicos, bajo la dirección de arquitectos españoles y criollos. El más notable de ellos fue el Español Manuel Tolsá, autor de la última fase de la catedral de México y quien también realizara el hospicio Cabañas de Guadalajara y el palacio de minería en la ciudad de México. Realizó también la escultura el caballito, que es la estatua ecuestre del Rey Carlos IV.  Otro arquitecto importante fue Antonio Rivas Mercado, quien realizó entre otras obras, el palacio de gobierno de la ciudad de México y el teatro Juárez en Guanajuato.

En el siglo XIX, el máximo exponente de la pintura de paisaje fue José María Velazco, quien mediante la profundidad espacial y una gama cromática muy amplia, presento presentó en su obra la majestuosa belleza del valle de México y sus alrededores.

La llamada pintura independiente o popular, ajena a la academia de Bellas Artes, surgió como una manifestación más del arte Neoclásico mexicano, inclinándose más a la representación de los temas populares que a poner en práctica teorías estéticas; los temas más utilizados por esa tendencia fueron el retrato y el bodegón.

5.- El cubismo, rompimiento con las artes tradicionales.

El cubismo fue un movimiento artístico principalmente pictórico, desarrollado en 1907  nació en Francia y encabezado por Pablo Picasso, Georges Braque y Juan Gris. Es una tendencia esencial pues da pie al resto de las vanguardias europeas del siglo XX. No se trata de un ismo más, sino de la ruptura definitiva con la pintura tradicional. El término cubismo fue acuñado por Louis Vauxcelles, crítico francés  que también bautizó  a los fauvistas llamándoles  fauves (fieras); en el caso de Braque y sus pinturas de L’Estaque, Vauxcelles dijo, despectivamente, que era una pintura compuesta por «pequeños cubos». Se originó así el concepto de «cubismo».

El cubismo tuvo como centro neurálgico la ciudad de París, y como jefes y maestros del movimiento figuraban los españoles Pablo Picasso y Juan Gris y los franceses Georges Braque y Fernand Léger. El movimiento efectivamente se inicia con el cuadro “Las Señoritas de Avignon” (Demoiselles D’Avignon) de Pablo Picasso. Como elemento precursor del cubismo destaca la influencia de las esculturas africanas y las exposiciones retrospectivas de Georges Seurat y de Paul Cézanne.

La aparición del cubismo se ha relacionado, además, con otros dos hechos acontecidos en la misma década que revelan que las cosas pueden ser diferentes a como aparentan ser: el psicoanálisis al evidenciar que pueden existir motivaciones más profundas para los actos y pensamientos humanos, y la teoría de la relatividad, que revela que el mundo no es exactamente, en su estructura profunda, como lo presentaba la geometría euclidiana.

En 1909 Braque y Picasso crearon las dos tendencias del cubismo. La primera es el cubismo analítico en donde la pintura es casi monocroma en gris y ocre. Los colores no interesaban lo importante eran los diferentes puntos de vista y la geometrización, no el cromatismo. A este período se le llama también cubismo hermético, pues por la cantidad de puntos de vista representados, algunas obras parecen casi abstractas. El  primer estudio teórico del cubismo lo hicieron en 1912 Gleizes y Metzinger: Du cubisme («Sobre el cubismo»). Apollinaire, por su parte, escribió Los pintores cubistas. Meditaciones estéticas en 1913. Hubo otras adhesiones, como la de la mecenas Gertrude Stein o los vendedores de obra como Ambroise Vollard y Henry Kahnweiler.

Posteriormente Picasso y Braque desarrollaron la segunda tendencia llamada Cubismo Sintético. En 1912 Picasso realizó su primer collage, Naturaleza muerta con silla de paja en el que añade al lienzo pasta de papel y hule. El color es más rico que en la fase anterior, como puede verse en los rojos y azules de Botella de Suze. Estas obras sintéticas son más simples, más sencillas de entender en cuanto a que son más figurativas, se ve claramente lo que se pretende representar.

Las señoritas de Avignon.

4.- EL Fauvismo y el Dadaísmo

El fauvismo fue un movimiento pictórico francés, caracterizado por un empleo provocativo del color. Su nombre procede del calificativo fauve, fiera en español, dado por el crítico de arte Louis Vauxcelles a un conjunto de obras presentadas en el Salón de Otoño de París de 1905. El precursor de este movimiento fue Henri Matisse y su mayor influencia en la pintura posterior se ha relacionado con la utilización libre del color.

El Dadaísmo fue un movimiento artístico creado en el cabaret Voltaire en Zúrich (Suiza) entre 1916 y1922 con Hugo Ball como fundador, cuando una serie de artistas de distintas nacionalidades se encontraron como refugiados en esa ciudad durante la Primera Guerra Mundial. Posteriormente fue adoptado por Tristan Tzara, quien se convirtió en la figura más representativa del Dadaísmo.  El Dadaísmo surgió del desencanto que sentían esos artistas al vivir en la Europa del periodo tardío de la Primera Guerra Mundial y, posteriormente, de la actitud de rebelión hacia la abulia y desinterés social característico de los artistas del periodo de entreguerras.

Características del fauvismo

Los artistas fauves trabajaron con la teoría del color, conocido como modelo RYB, clasifica los colores en: Colores Primarios: rojo, amarillo, azul.

Secundarios: se obtienen mezclando colores primarios: rojo + azul (violeta); rojo + amarillo (naranja); amarillo + azul (verde). Complementarios: se entiende por color complementario de otro, el color que se sitúa en la parte opuesta: para el verde es el rojo, para el azul es el naranja y para el amarillo es el violeta. Trazos toscos y discontinuos, aunque se cree distorsión en las figuras: se persigue dar una sensación de espontaneidad.

Con respecto a los temas existía gran variedad: algunos pintaron el campo y otros el ámbito urbano. Algunos realizaron desnudos e interiores, mientras otros preferían la pintura al aire libre.

Al buscar la definición de Dada, el mismo Tristan Tzara ofreció diversas explicaciones sobre la palabra, todas apuntando al sinsentido de la misma y, no obstante, confusas. Entre éstas encontramos, en e manifiesto dadaísta de 1918, lo siguiente: Dadá no significa nada. Si alguien lo considera inútil, si alguien no quiere perder su tiempo con una palabra que no significa nada [...] Por los periódicos sabemos que los negros kru llaman dadá al rabo de la vaca sagrada. El cubo y la madre en cierta comarca de Italia reciben el nombre de dadá. Un caballo de madera en francés, la nodriza, la doble afirmación en ruso y en rumano: dadá.

3.- El Expresionismo.

El expresionismo surgió en Alemania al iniciar el siglo XX, repercutió en artes plásticas, literatura, música, fotografía, teatro, danza y en cine. Su primera manifestación fue en la pintura, coincidiendo con la aparición del fauvismo francés, lo que convirtió a ambos movimientos en los primeros exponentes de las llamadas “vanguardias”. Más que un estilo con características propias, fue muy heterogéneo que aglutinó a diversos artistas de tendencias muy diversas y diferente formación y nivel intelectual. Surgió como reacción al impresionismo, y el carácter positivista de este movimiento de finales del siglo XIX.  Los expresionistas defendían un arte más personal e intuitivo, donde predominase la visión interior del artista “la “expresión” frente al hecho de plasmar la realidad la “impresión”.

El expresionismo suele ser entendido como la deformación de la realidad para expresar de forma más subjetiva la naturaleza y el ser humano, dando primacía a la expresión de los sentimientos más que a la descripción objetiva de la realidad. Entendido de esta forma, el expresionismo es extrapolable a cualquier época y espacio geográfico. Así, a menudo se ha calificado de expresionista la obra de diversos autores como Matthias Grünewald, Pieter Brueghel el Viejo, El Greco o Francisco de Goya. Algunos historiadores, para distinguirlo, escriben “expresionismo” –en minúsculas– como término genérico y “Expresionismo” –en mayúsculas– para el movimiento alemán del siglo XX.

Kandinski uno de los representantes más importantes del movimiento expresa un concepto místico del arte, con influencia de la teosofía y la filosofía oriental: el arte es expresión del espíritu, siendo las formas artísticas reflejo del mismo. Para Kandinski, el arte es un lenguaje universal, accesible a cualquier ser humano. El camino de la pintura debía ser desde la pesada realidad material hasta la abstracción de la visión pura, con el color como medio.

2.- Arte impresionista.

Conocer el contexto histórico, político y social de la época del impresionismo. Para entender las características propias del impresionismo y su influencia en las manifestaciones artísticas.

El siglo XIX fue un periodo de grandes cambios provocados por la revolución industrial, la construcción de nuevos medios de locomoción como el ferrocarril, las carreteras, los nuevos barcos a vapor mucho más rápidos y eficientes, en las artes se dieron también múltiples movimientos, casi cualquier artista creaba un nuevo movimiento adjudicándose el dudoso lugar universal y único de su arte.  El movimiento Arts & Crafts contempló la idea de aprovechar el desarrollo industrial y tecnológico, viendo en el artesano una figura destacable. Las ideas del movimiento evolucionaron, en el contexto francés, hacia la estética del Art nouveau, considerado el último estilo del siglo XIX y el primero del siglo XX.

Los ideales cimentados por Juan Jacobo Rousseau, que culminaron en la Revolución francesa, sería el punto de partida para la creación de una nueva época. La revolución será constantemente evocada a lo largo del siglo, junto con ideales como la libertad, la independencia y el nacionalismo.

Hacia el post-romanticismo se gestaría la idea de que la belleza del arte se encuentra en el arte mismo. Otra alternativa al romanticismo fue el realismo, inspirado en los efectos sociales del nuevo capitalismo. Es habitual el uso de la sátira, la denuncia, las temáticas de enfermedad, suciedad, locura, pobreza, vicios y prostitución.

El mundo no está en orden, y eso pretende mostrar el nuevo arte, al mismo tiempo que propone un nuevo orden: El Romanticismo. Allí donde el neoclasicismo propone una belleza ideal, el racionalismo, la virtud, la línea, el culto a la Antigüedad clásica y al Mediterráneo. El romanticismo se opone y promueve el corazón, la pasión, lo irracional, lo imaginario, el desorden, la exaltación, el color, la pincelada y el culto a la Edad Media y a las mitologías de Europa del norte y todo esto será rechazado por el impresionismo.

Hacia mediados de siglo hay una vuelta al racionalismo como fuente de inspiración. El notorio desarrollo industrial, sus efectos secundarios y la frustración, son los estímulos revolucionarios de 1848 llevan al artista a olvidarse del tema político y a centrarse en el tema social.

Los pintores paisajistas ingleses del romanticismo afianzarían las bases sobre las que más adelante trabajarían los impresionistas. De Turner los impresionistas tomarían su gusto por la fugacidad, sus superficies borrosas y vaporosas, el difuminado y la mezcla de colores intensos; pero desecharían el componente sublime, propio de la pintura romántica.

Hacia finales del siglo XIX  y comienzo del siglo XX se podía ver una gran variedad de vanguardias. El punto máximo del individualismo implicaba que cada artista debía promover su propia vanguardia, que afirmaba, de carácter universal y verdadero.

Hacia mediados de siglo XIX también sería muy importante el papel de los nacionalismos europeos como búsqueda estética.

Hacia fin de siglo se gestaría el impresionismo, que buscaría su expresión en la ruptura con la tonalidad, buscando en la modalidad como forma de búsqueda arcaizante. También se inspiraría en músicas “exóticas”, particularmente en la música de gamelán de Indonesia.

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